Compartir

{{title}}
{{buttonText}}

Parque Natural de las Bardenas Reales

Tudela, Navarra

El cierzo, ese viento seco y frío que sopla del noroeste, tiene la culpa de que nos encontremos un paraje semidesértico en el vergel de la zona norte de España. Eso sí, un hermoso desierto de belleza salvaje declarado reserva de la biosfera por la Unesco y único en Europa.Tudela es la puerta de entrada al parque natural de las Bardenas Reales, y podemos acceder a él  tomando la N134 dirección a Arguedas. A pie, en bicicleta, en coche o a caballo recorreremos un espacio de apariencia lunar, en el que la erosión ha esculpido, a lo largo de millones de años, caprichosas formas en cañones, barrancos y cerros. Hay mucho por descubrir en una zona de más de 45 kilómetros de largo, que se extiende desde el sudeste de Navarra a lo largo de la frontera con Aragón, en mitad de la gran depresión del Valle del Ebro. Una zona, que parece, por momentos, llevarnos a escenas de viejas películas del Oeste.

El color de la tierra da nombre a las dos zonas en las que se divide este parque natural: Bardena Blanca, donde se encuentran a los principales cerros; Castildetierra y Pisquera; y Bardena Negra que contiene los únicos bosques de pino de la zona. Desde uno de los miradores, el Alto de Aguilares, se obtiene la vista panorámica más bonita de la Bardena Blanca. Si nos dirigimos hacia el norte nos encontraremos con las ruinas de un castillo, el de Peñaflor; y hacia el sur, con el  Balcón de Pilatos, un estupendo punto para el avistamiento de aves. 

Si visita el Parque el 18 de septiembre se encontrará con la fiesta de la "Sanmiguelada".Coincide con la llegada de miles de ovejas procedentes de los valles pirenaicos que acceden a las Bardenas Reales para pastar durante el invierno.
 

Información de contacto